jueves, 19 de noviembre de 2009

Quien habrá sido???

Era 14 de Noviembre del 2009, luego de un dia agitado en el trabajo, y despues de haber pasado un evento en familia, me regrese a casa agotado, melalcolico y cabisbajo, me desplomé en la cama como si se hubieran llevado mi alma y mi cuerpo inerte cae al piso con la respiracién acortada por la almohada.


Sentía que mi tristeza no podria ser más grande de lo que ya estaba aguantando; un dolor que me punzaba por el pecho, tanto que no aguante que escaparan unas lágrimas que enlagunaron mis ojos, a la vez empuñaba mis manos como si estubiera listo para una pelea callejera a mano limpia, apretando mis dientes, estaba listo para hacerme un tonto berrinche en donde estaba postrado.


Entró al cuarto solitario y triste, mi madre que procuró que estuviera ya dormido para dejarme un chocolate por mi ropa y de paso cubrirme con las sábanas; ya retirandose ella y casi soñoliento, con la almohada mojada de lagrimas, estube dispuesto a terminar el día sin querer soñar.


De pronto escuche una voz, no recuerdo si su eco resonaba en el cuarto o dentro de mí, si más bien hago memoria, esto fué lo que me dijo:

- Tú, que estas postrado y sollozando de intensidad dolorosa. ¿Porqué te haces esto?

- Lo hago,- le dije - porque es la culpa que estoy pagando y no pararé hasta que sea el momento de cerrar esa misma cicatriz que se ha abierto nuevamente en el corazón...

- ¿Y como piensas - me preguntó - dejar de martirizarte?, si sigues así te matarás lentamente.

- !No me importa! - conteste amargamente - de que me vale seguir, intentando hablarle si al final las mismas circunstancias en donde me encuentro no me deja hacerlo.

- Entonces no busques momentos apropiados para hablarle, sino todo lo que has hecho anteriormente serán enterrados en el olvido - me dijo muy apaciblemente -.

- No quiero que ella olvide todo lo que hemos pasado gracias a mi egoismo, porque soy así un egoista, y un grandicimo imbecil, solo pensaba en mí y no mucho en aquella niña que me entregó su confianza y no supe llevarlo bien; a ella la obligaron alejarse de mí, que es lo más doloroso que me puede hacer la persona que yo más quiero en mi vida, haciendo romper ese hermoso lazo que tuvimos y del que yo trato nuevamente de amarrar, sentía sus miedos y me los decía, yo a oidos sordos no le hice caso, así que meresco pagar todo lo que le he hecho con las punzadas de mi corazon - le dije entre lagrimas, que recorrian mis mejillas -.

Solo pasó unos minutos sin que esa voz me dejese algo, pensé que se habia ido de mi cabeza; de pronto, me hizo una pregunta que sentí un gran golpe en el pecho, haciendo que se concentrara un sentimiento que no logro recordar.
- ¿Qué sientes por ella? - me dijo -.
- Que podria decirte - le respondí -, la extraño tanto que estou así por ella; quiero que regresen esos momentos en que conversabamos de las cosas que nos pasaban durante la semana, deseo abrazarla otra vez, sentir que no me tienen miedo, su abrazo calido que me hace sentir una gran emoción en mi alma. - ya casi sin fuerza para seguir hablando terminé diciendo - ella, es lo mas hermoso que tengo y me ha pasado, la considero una persona my importante para mí, volvere a sentir su mirada, su sonrisa, aquellos abrazos que siento cada día más cuando la veo, venceré el miedo a su miedo para hablarle de lo que nos pasó y de mi culpa que estoy pagando, sacrificaria todo por verla felíz, porque la A.. .

No pude terminar de hablar porque me venció el cansancio y mis labio pesados quedaron sellados para no dejar salir aquella difícill y hermosa palabra; no recuerdo que más me dijo esa voz, más aún, solo escuche estas palabras:
- Duerme y sueña que estas frente aquella niña... dile todo lo que pasó, abarazala fuertemente, tan fuerte que expreses que tanto la quieres y que estas dispuesto a todo por ella; besala en la frente, para que sienta seguridad a tu lado, mirala fijamente y dile aquella palabra que no pudistes decirle por tu fatiga y tu miedo... porque eso es lo que te impide y todo esto que te dije, solo estan en tu sueños, TU MIEDO... TU VERDAD...

No recuerdo nada más de aquella pequeña conversación, pero me senti mejor hablar y sacar a flote lo que me pasa ahora, y tiene razón esa voz de o que me dijo pero a lo que quería llegar es que yo pueda vencer ese impedimento, ese miedo que cada día me consume haciendo decir toda clase de estupidez que implica la distancia más larga con la persona más importante para mí y si sigo así terminará con que ella me ODIE... y creo que eso me esta pasando...



RAYZO....

1 comentario:

Anónimo dijo...

Whoa, sí que tienes pasta de escritor. Buena!.